Apio
clásicoFtálidas de apio bajo metoxipirazina de pimiento, ambas sobre grasa caliente. La trinidad es una sola nota verde.
El único vegetal cuyo olor a verde tiene nombre de compuesto químico que la gente cita de verdad.
Ftálidas de apio bajo metoxipirazina de pimiento, ambas sobre grasa caliente. La trinidad es una sola nota verde.
Sofríelos juntos y tienes la base de tres continentes.
Ampolla, pela, ahoga en aceite. La piel es la única parte amarga.
Ambos son solanáceas, ambos ácidos; el pimiento aporta el verde que al tomate le falta.
Verde de pirazina contra verde de aldehído: las dos mitades del recaíto.
El azufre empuja la pirazina hacia adelante en vez de enmascararla.
El pimiento asado es dulce y húmedo; la anchoa es la línea de sal que lo atraviesa.
Los pimientos sueltan azúcar en un revuelto lento y lo cuajan entero.
La grasa de pimentón sangra naranja y el pimiento la bebe de vuelta.
El almidón absorbe el jugo del pimiento que, si no, se acumularía en el plato.
El pimiento asado sin ácido es mermelada. El ácido lo vuelve ensalada.
El pimiento dulce es el contraste estándar; sin él, el plato solo es sabroso.
Los botones en salmuera atraviesan una verdura suave y dulce.
Fruto amargo contra pulpa dulce; ambos cocinados en el mismo aceite.
Cuajada salada sobre pimiento asado, sin necesidad de cocción después de la parrilla.
Ambos tiñen el aceite; el pimiento lleva el azafrán más lejos de lo que el agua puede.
Literalmente la misma metoxipirazina. El vino sabe a la verdura.
Resina y grasa contra el verde; el crocante hace el resto.
Ambos funcionan con metoxipirazina: la misma nota verde y de tallo, una dulce y otra salada.
La pirazina de pimiento verde se asienta bajo la fresa; asa ambos, aliña con aceite.