Lima
clásicoLa penca ya es ácida; la lima solo lo confiesa a propósito.
Sabe a ejote que se encontró con un limón. La baba desaparece si lo asas en vez de hervirlo.
La penca ya es ácida; la lima solo lo confiesa a propósito.
Verde de aldehído sobre verde ácido, con cebolla debajo. La ensalada estándar.
Cebolla blanca cruda contra pulpa ácida; a ambas se les pone sal y se dejan reposar diez minutos.
Picor limpio y herbáceo que combina con la penca en vez de taparla.
Sustituye al queso fresco: migas saladas contra una verdura ácida y resbalosa.
Revuelto junto, la grasa cancela por completo el mucílago.
Guisado con los cortes grasosos, el ácido hace el trabajo que haría el vinagre.
Mucílago agrio contra maíz seco y alcalino: dos texturas mexicanas que nadie exporta.
El nopal asado es agrio y resbaladizo, justo lo que pide el maíz seco.
Mismo desierto, mismo dulzor ligeramente vegetal. Dos mitades de un mismo paisaje.
Ambos son del verde de la tierra del agave; la nota vegetal del destilado calza.
Asa la penca sobre brasas y el humo se encuentra con el humo a mitad de camino.