Carne de res
clásicoLa grasa del bife pide una hoja picante, no una ensalada aderezada.
Crece en agua fría y corriente, y sabe a eso. Aceite de mostaza con un tallo pegado.
La grasa del bife pide una hoja picante, no una ensalada aderezada.
Cítrico dulce contra el picor de mostaza, y la piel blanca hace eco del amargor.
El almidón redondea el picor y convierte una hoja filosa en sopa.
La grasa de la yema suaviza el ardor de los isotiocianatos sin taparlo.
El pescado curado y aceitoso necesita mordida picante más que limón.
Dos amargores, uno tánico y uno picante. Acuerdan compartir.
Cuajada ácida y picor de mostaza, ambos filosos, ninguno dulce.
Aderézalo tarde. El ácido marchita los tallos en un minuto.
Aceite de mostaza idéntico de dos plantas. Apílalas y el picor se duplica.
Mismos isotiocianatos, uno en hoja y otro rallado. Doblando la apuesta.
Azúcar y agua debajo, así el picor tiene dónde caer.
El berro hace lo que hace la mignonette, pero con textura en vez de ácido.
Las lactonas de la manteca de cacao redondean el picor de mostaza hacia algo floral.