Aceite de sésamo
clásicoGrasa tostada sobre azúcar crudo; agrégala fuera del fuego o se vuelve amarga.
Una arveja que nunca se molestó en engordar. Plana, dulce, y lista en noventa segundos.
Grasa tostada sobre azúcar crudo; agrégala fuera del fuego o se vuelve amarga.
Fuego alto, treinta segundos, sin líquido. La vaina se mantiene fuerte.
Calor limpio que no entierra una verdura tan delicada.
Dulce contra dulce; la vaina aporta el crocante que al camarón le falta.
La sal brillante se adhiere a una vaina plana mejor de lo que la soya lo hace.
Viértela por el borde caliente del wok para que caramelice antes de caer.
Dos texturas de crocante, una húmeda, una seca, en la misma cuchara.
Crudas y cortadas en tiras, aceptan mejor el ácido que el calor.
Mentol sobre azúcar de arveja; una ensalada fría, no un salteado.
La vaina es una cuchara para el sedimento del fondo del frasco.
Ambos saben levemente dulces y marinos; mantén los dos apenas cocidos.
El amargor del té verde duplica la clorofila en vez de esconderla.