Pollo
clásicoEl pollo desmenuzado ya está seco cuando termina de cocinarse. La pasta untable es lo que mantiene unido el relleno.
Cuajada refundida hasta volverse untable. Brasil la mete dentro del pollo, encima de la pizza y sobre el pan de la mañana.
El pollo desmenuzado ya está seco cuando termina de cocinarse. La pasta untable es lo que mantiene unido el relleno.
Untado sobre pan caliente se afloja sin cortarse, porque ya se derritió una vez.
Servido con cuchara en un crepe de almidón recién salido de la sartén seca, donde un queso firme se quedaría firme y nada más.
El aliáceo verde crudo cortado sobre una grasa neutra es lo único filoso del relleno.
Verde plano contra una grasa suave sin filo propio. Se pica al final, o no sabe a nada.
El tomate cocido aporta la sal y el ácido que esta pasta se niega a aportar por su cuenta.
Se dora en el horno caliente en vez de escurrirse por el borde, que es sobre lo que se construyó la pizza brasileña.
La grasa es donde el ardor va a frenar. Se mezcla frío, y el picor llega tarde.
Una grasa tan lisa no da nada que masticar. La pimienta gruesa es la forma más barata de arreglarlo.
Marisco dulce bajo una grasa que se dora sin cortarse. Ese es un gratín brasileño de camarón.
El truco de Minas con el queso aflojado: pasta encima, untable debajo, sin necesidad de cuchillo.
Un queso casi sin aroma es el escenario más en blanco que existe. Se mezcla frío, nunca caliente.