Papa
clásicoLa costra cuaja a 230°C antes de que el interior tenga oportunidad de engrasarse.
Fríe a 230°C y todavía huele apenas al maní. El wok lo busca, y también la fritanguería.
La costra cuaja a 230°C antes de que el interior tenga oportunidad de engrasarse.
El Sur fríe en él porque la grasa sobrevive una tanda entera sin cambiar.
El calor del wok sella el azúcar del marisco en segundos. Un punto de humo más bajo lo cocería al vapor.
La alicina se vuelve dulce en grasa caliente, y este aceite aguanta el calor necesario para lograrlo.
Viértelo humeante sobre la parte blanca cruda y el azufre se cocina en el tazón.
La capsaicina se disuelve al contacto, así que todo el wok recibe picante, no solo un bocado.
Cocina el maní en su propio aceite y la nota tostada se duplica en vez de desvanecerse.
El calor alto mata la baba. Fríela fuerte, o guísala y conserva la textura pegajosa.
Freír el ave entera solo funciona con una grasa que aguante 175°C durante una hora.
El sanshool es soluble en grasa; calienta las cáscaras despacio o obtienes polvo, no cosquilleo.
Ambos funcionan con las mismas pirazinas tostadas. Fríe el grano, no el maní.
Fruta almidonada y grasa de maní es el plato de África Occidental, sin el guiso.
Dos tuestes, un solo líquido. Infusiona el molido en frío y adereza con él un pescado crudo.