Crema
clásicoLa pulpa ablandada es básicamente dulce de manzana; la grasa es lo que vuelve postre una cucharada.
Incomible hasta que se pudre a medias en la rama. La palabra medieval para ella no era amable, y se la ganó.
La pulpa ablandada es básicamente dulce de manzana; la grasa es lo que vuelve postre una cucharada.
Mucha pectina y ácido málico duro. Agrega el azúcar y la jalea cuaja como vidrio.
Aldehídos cálidos sobre una pulpa tostada de dátil; la especia ya está implícita en la fruta.
Casi sin ácido después del ablandado; la jalea sabe turbia sin una corrección de limón.
Ambos ya saben medio fermentados; el destilado recoge la nota vinosa de la pulpa.
Sal filosa contra un dulzor tostado; la jalea hace lo que hace el dulce de membrillo, pero más suave.
Eugenol contra una fruta que ya huele levemente a descomposición, pero de la buena.
Jalea oscura y dulce contra hierro; la Inglaterra medieval hacía esto y no se equivocaba.
Tanino y aceite bajo una pulpa dulce de dátil; ambos son otoño de seto, la misma quincena.
Sal azul y un dulzor a medio podrir; dos cosas que mejoran con la descomposición controlada.
La fruta pasada endulza el guiso como lo haría un dátil, pero sabe a bosque.
Furanos de tueste y azúcar de fruta tostada; la jalea empieza a saber a una reducción.
Nuez oxidada y dátil ablandado; dos sabores que solo existen por el paso del tiempo.