Comino
clásicoLa pareja base de tres continentes: uno la enraíza, el otro la levanta.
Nada que ver con la hoja de cilantro. Cítrico y aserrín, y la columna vertebral de cada curry en polvo que has tenido.
La pareja base de tres continentes: uno la enraíza, el otro la levanta.
Linalol de la semilla sobre limoneno de la cáscara. La mitad floral es lo que hace que la naranja huela doble.
Machacada en el hervor junto con la cáscara; el trigo carga ambas notas sin dar cuerpo.
La semilla es linalol, la cáscara es limoneno. Dos familias, un cítrico, extremos opuestos.
Raíz dulce más semilla cítrica, cocidas en aceite hasta que ambas quedan un poco pegajosas.
La leguminosa plana necesita perfume, no más tierra. Esta es la que lo aporta.
El cilantro machacado en un curado hace el trabajo que haría la ralladura de naranja.
Machacados juntos se emulsionan; la semilla evita que la alicina domine.
Tostada y molida en un adobo seco, dora más dulce de lo que lo hace la pimienta.
El segundo botánico después del enebro, y el que aporta el cítrico.
La semilla también es casi puro linalol, por eso huele levemente a esta uva moscatel.
Cocido a la griega: semilla cítrica, aceite, ácido, y el hongo se vuelve luminoso.
Linalol en ambos. Foodpairing lo descubrió; la fresa empieza a oler a perfume.
Floral sobre floral, y la semilla suma el eje amaderado que al lichi le falta por completo.
La manteca de cacao retiene el linalol por mucho tiempo y no libera nada del cítrico.