Cacao
clásicoAmbos amargos, ambos de fruta seca. El chile es la fruta, el cacao es la sombra.
Un poblano seco que sabe a ciruela pasa y a tabaco de pipa. El picor no es el punto, ni de cerca.
Ambos amargos, ambos de fruta seca. El chile es la fruta, el cacao es la sombra.
El dulzor a pasas del chile seco contra el humo de pozo, así es como funciona la sal de gusano.
El maíz nixtamalizado es dulce y plano; el chile ancho le da profundidad, no picor.
Los azúcares de ciruela pasa se caramelizan sobre la carne en un guiso largo.
Glutamato y ácido compartidos; el chile aporta la mitad seca de la fruta.
Fenoles dulces y cálidos contra la nota a pasas. El maridaje estándar del adobo.
El chile guajillo aporta ácido y color, el chile ancho aporta azúcar. Ninguno funciona solo.
Mismos compuestos aromáticos, duplicados. Licúa los dos en la salsa, no uno solo.
Amargor de tueste más fruta seca; los dos se leen como un solo ingrediente.
El aceite de la cáscara corta la nota a tabaco que, si no, domina toda la pasta.
Chile seco con dulzor de pasas: el frijol se lee más dulce de lo que es.
Fruta de hueso oscura se encuentra con un chile oscuro; ambos cargan un dulzor cercano al benzaldehído.
Ciruela pasa sobre ciruela pasa, más alcohol para extraer bien la capsaicina.