Sal
clásicoHervida en la vaina y salada por fuera. La vaina es el envase de la sazón.
Apenas comestible tal cual, imparable una vez fermentada. Toda la industria del umami se construyó sobre ella.
Hervida en la vaina y salada por fuera. La vaina es el envase de la sazón.
El mismo frijol, añejado. Versiones fresca y fermentada de una sola cosa en un plato.
Una proteína completa, y la soya aporta el umami que al grano nunca le tocó.
El tostado cubre la nota verde y cruda que suelta la soya cuando no se cuece del todo.
Azufre sobre azufre; la soya tiene más de lo que la gente espera.
Corta la nota verde de frijol que hace que la leche de soya sepa a pasto.
Aliáceo crudo sobre proteína suave. Todo el plato de tofu es esto y nada más.
Glutamato sobre glutamato. Se suman, no se multiplican; para eso el dashi necesita pescado.
La grasa lleva la capsaicina hasta una proteína que no tiene grasa propia para repartirla.
Inosinato sobre glutamato; los dos umamis se multiplican en vez de sumarse.
La leche de soya lleva la vainilla igual que la de vaca, sin nada de crema en el asunto.
Lactonas lácteas compartidas; el filo verde de la soya evita que el chocolate empalague.