Cerdo
clásicoCocida en un caldo ligero de cerdo, el amargor de la hoja es toda la razón de ser de la sopa.
La hoja de la misma planta que da las bayas de goji, cosechada joven y amarga para una sopa, no para picar.
Cocida en un caldo ligero de cerdo, el amargor de la hoja es toda la razón de ser de la sopa.
Batido en el mismo caldo al final, el listón suaviza una hoja que tira a amarga.
Calidez contra un verde de verdad amargo, el arreglo estándar de la sopa cantonesa.
Unas gotas en la mesa redondean un caldo construido sobre todo con amargor y sal.
Un caldo ligero es la base de la que parte casi toda versión de la sopa.
Tiza láctica contra una hoja amarga y mineral, tratada como un cocinero occidental trataría el diente de león.
Profundidad de hongo seco contra una hoja que aporta amargor pero muy poco sabor.
Sal de koji sobre un verde amargo; nada tradicional, pero se lee como una sopa de miso muy cantonesa.
Cacao amargo contra una hoja amarga, dos amargores que coinciden en vez de anularse.