Azúcar
clásicoLa jalea es el objetivo: pectina suficiente para cuajar sin ninguna ayuda comercial.
Toda la pectina y el ácido que una manzana debería tener, y nada del azúcar. Útil antes que agradable.
La jalea es el objetivo: pectina suficiente para cuajar sin ninguna ayuda comercial.
Más filosa que el puré de manzana, corta la grasa crocante sin endulzar el plato.
Las variedades filosas van al lagar justo por este ácido y este tanino.
Eugenol sobre un ácido verde y duro; es todo el sabor de una jalea de manzana silvestre especiada.
Sal láctica contra un ácido málico salvaje; el queso es el azúcar de este maridaje.
La resina del romero en la jalea le da al cordero asado un ácido que sabe deliberado, no agrio.
Jalea agria contra hierro; hace el trabajo de la grosella roja con más astringencia y menos azúcar.
Mismo seto, misma semana. La mora aporta color y azúcar, la manzana silvestre aporta el cuajado.
Un ave muy grasosa necesita un ácido que no se rinda a mitad de camino. Este es ese ácido.
Resina de seto y ácido de seto; la jalea termina sabiendo a salsa de caza.
Jugo prensado sobre salmuera; hace el trabajo de la mignonette con ácido de fruta en vez de vinagre.
La sal y el dulzor del koji hacen que la astringencia se lea como condimento y no como castigo.