Lima
clásicoCrudo, rallado, ahogado en ácido. Sin eso, literalmente no hay nada.
No sabe absolutamente a nada, lo cual en América Latina es su función, no un defecto.
Crudo, rallado, ahogado en ácido. Sin eso, literalmente no hay nada.
El chayote aporta la textura, la hierba aporta todo el aroma.
Sofríelo bien en la grasa primero; la pulpa absorbe lo que sea que haya ahí.
El aliáceo dulce llena el vacío donde la verdura no tiene sabor alguno.
Tierra y sudor hacen que una verdura insípida se lea como cocida, no cruda.
Estófalo en la grasa; el chayote absorbe el cerdo como la papa absorbe la mantequilla.
El picante es la forma más barata de darle una opinión a esto.
Gratínalo: la pulpa se mantiene firme donde la papa se haría puré.
Ensalada fría, dulzor de marisco, y la verdura como el crocante.
Humo contra la nada absoluta; el chayote lo lleva como el agua lleva la sal.